Del Barroco y otros menesteres

Creo que una de las primeras cosas que me quedaron grabadas de una clase de arquitectura hablando del tema del barroco en la universidad fue el concepto del horror vacui y bueno, para los que no estén identificados con el término no es otra cosa más que “miedo al vacío”. Y parece todo lo que se esta realizando o por realizar en la ciudad está dictado por esta circunstancia, hemos vivido años de malos gobiernos donde la única manera que tenían de engañar a sus habitantes que estuvieran trabajando era con obra pública, cuantos de nosotros no hemos escuchado la patética frase “… Bueno si están robando pero por lo menos esté (el que sea) está construyendo…” Pero eso se lo hubiera entendido a un señor de 60 años que vivió las míticas eras del PRI y que leía en su Sol de Puebla que “El gobernador, inauguró el… dió banderazo de inicio para las obras de… invirtió junto con el gobierno municipal en …, etc.”, hoy en día es incongruente, con tanta información, con tantos medios de comunicación, es tan retrograda intentar engañar a la gente con obra, porque hasta el más ignorante hoy tiene un celular y una opinión. Y son tan cínicos que se jactan de poner las cifras de los recursos que van a “invertir” en semejante obra.

Y hoy el tema es el famoso Museo Internacional Barroco, diseñado por el ganador del Premio Pritzker de Arquitectura  (el galardón más importante al que puede aspirar un arquitecto por su trayectoria) Toyo Ito,  presenta un ambicioso y ostentoso proyecto en la zona de mayor desarrollo de la capital poblana que albergará la mayor colección de arte barroco del país, y hasta aquí podemos impresionar al lector más incauto, un gran proyecto, en una gran zona, en una ciudad de las más importantes del país cuyo principal atractivo turístico es su pasado colonial y por ende gran parte de las edificaciones que interesan al turista son de este estilo.

No quiero perder la perspectiva del asunto, siempre será bueno que se invierta en infraestructura, en cultura y en proyectos que fomenten la imagen que proyecta el estado, mi estado, al país y al mundo; sin embargo mi crítica va enfocada al como se dan estos proyectos, a todos los “tejes y manejes” que llevan a que se invierta una gran cantidad de dinero, tanto federales como del estado incluso la inversión privada; el gobernador lo presenta como un logro de su administración, como tantas otras cosas que se están construyendo en el estado, pero verdaderamente es la prioridad este museo, hoy en día el estado incluso el país puede darse el lujo de construir este magno proyecto.

…estamos comprando cosas con dinero que no es de nosotros para adquirir algo que no nos hace falta y por lo que vamos a pagar en mucho tiempo mucho dinero.

Dirían alguno, “bueno de que se lo roben mejor que lo utilicen en este proyecto”, pero no mis queridos lectores, hace falta planeación y buenos proyectos, estamos cayendo en el error de todos con las tarjetas de crédito, estamos comprando cosas con dinero que no es de nosotros para adquirir algo que no nos hace falta y por lo que vamos a pagar en mucho tiempo mucho dinero. Quiero utilizar el ejemplo de ciudades que son sinónimo de turismo, por ejemplo París, recientemente tuve la oportunidad de caminar por sus calles y quedar maravillado, no por nada la llaman la ciudad luz, es impresionante ese recorrido desde el Arco del triunfo hasta el museo del Louvre, pasar por Champs Elysses sus tiendas, sus restaurantes y cafés y cuando te das cuenta ya llegaste a un parque, y sigues caminando y te encuentras con una plaza con un obelisco y volteas y de cada lado de la calle hay lugares y museos por visitar, y sigues y entras a otro parque, ves gente y más gente caminando y asombrándose igual que uno, y rematas con un museo que anteriormente había sido un palacio, y que se reutilizó y se continua adaptando para recibir a millones de personas, y no faltará el malinchista que diga “claro pero es Europa, aquí estamos en México”, y no, no es el país, ni el continente, es tomarse un tiempo, confiar en la gente que estudió y se preparó para proponer y tomar decisiones que tienen que ver con el desarrollo de una ciudad, y no confiar en gordos, maniquíes y señoras de sociedad que deciden la ciudad en comidas con inversionistas.

Y obvio los intereses de estas personas no son dejar una mejor ciudad el día de mañana a su estado, su interés va implícito en los famosos diezmos, en todo el tiempo que le invierten a saquear al país porque para eso si son unos genios del lápiz, y conocen mil artimañas para bajar recursos justificándolos con cantidad de argumentos vacíos, y existen tantas lagunas técnicas que permiten estos atracos descarados, apenas leía una nota donde los cultos y preparados diputados que “elegimos” mencionaban que en lo referente a este proyecto en particular, si no bajaban y se comenzaba el proyecto se perdía parte del recurso, por tanto debían de hacerlo, tan ingenuos como el que compra el tiempo compartido en Acapulco, nos engatusaron y endeudaron a eternidad por entradas a un bar.

…tan ingenuos como el que compra el tiempo compartido en Acapulco, nos engatusaron y endeudaron a eternidad por entradas a un bar.

En verdad me dibuja una sonrisa irónica en el rostro, pensar a estos futuros visitantes llegar a la ciudad, vienen a ver barroco y la situación lógica es que se deban hospedar en el centro histórico, donde se encuentra todo lo referente al tema que les importa, caminar por sus calles, conocer las casonas y llegar a las iglesias y museos, comer la famosa comida típica de la ciudad y cuando pregunten por el famoso museo que contiene la mayor cantidad de arte barroco del país, les digan que tiene que irse kilómetros hacia la nada para visitar este icónico monumento hacia la nada, y después quizás podrían visitar, si el tráfico y las continuas re-reparaciones a la calle lo permiten, el centro comercial o los dos que pusieron juntos, y el CIS, o conocer la Noria inclinada más grande de Latinoamérica, y la ciclo pista más caprichosa del continente.

Y mi molestia no es porque se construya un museo que va a atraer turismo, no soy tan egoísta, mi molestia, es que se esta construyendo con dinero que no tenemos y que ya debemos, por un arquitecto que en su país jamás existió el estilo por ende no lo conoce, en una zona que lo único que tiene de barroco es el horror vacui que tienen los gobernantes de no vender u otorgar hasta el más mínimo centímetro cuadrado de tierra al mejor postor.

Leave A Comment